Nuevo en su categoría, este monitor gaming en elegante color negro lleva la experiencia de juego a un nivel superior gracias a su pantalla LED de 23,8" que ofrece resolución Full HD y una relación de aspecto 16:9, perfecta para disfrutar contenidos nítidos y con gran presencia. Su tecnología HDR potencia los colores y las zonas de luz y sombra, mientras que una razón de contraste 1500:1 y un brillo de 300 cd/m² aseguran imágenes vibrantes incluso en escenas con alto rango dinámico. Diseñado para jugadores exigentes, combina calidad visual con rapidez: tiempo de respuesta de 1 ms y una velocidad de refresco de 146 Hz que reduce el desenfoque y ofrece movimientos fluidos en cada partida.
El monitor integra altavoces que aportan sonido directo y práctico, evitando la necesidad de equipo adicional para comenzar a jugar. Pensado para quienes buscan rendimiento sin complicaciones, no dispone de cámara ni pantalla táctil, ni incorpora Bluetooth, Wifi o sintonizador de TV; su enfoque es puro gaming, centrado en lo esencial para ofrecer la máxima rapidez y claridad visual. La ausencia de ajustes de altura se traduce en una base estable y un diseño compacto, ideal para escritorios donde se prioriza espacio y estética.
Con dimensiones pensadas para adaptarse a amplios setups, mide 39,4 cm de alto, 54,1 cm de ancho y 17,4 cm de profundidad, lo que facilita su colocación sin renunciar a una presencia imponente en tu estación de juego. Cada detalle está orientado a proporcionar una experiencia inmersiva y competitiva: rendimiento visual inmediato, respuesta ultrarrápida y un acabado sobrio en negro que armoniza con cualquier configuración. Si buscas un monitor nuevo, orientado a gaming y listo para ofrecer ventaja en partidas intensas, este modelo reúne potencia, diseño y funcionalidad sin compromisos.