Nuevo y pensado para quienes exigen rendimiento sin concesiones, este monitor gaming en color negro se impone por su presencia compacta: con 36,38 cm de alto, 49,27 cm de ancho y 20,44 cm de profundidad encaja perfectamente en cualquier escritorio sin sacrificar espacio. Su estética sobria y enfoque profesional responden a una filosofía de producto que prioriza la experiencia de juego y la claridad visual por encima de adornos innecesarios.
La pantalla LED de 21,4" ofrece resolución Full HD en una relación de aspecto 16:9, entregando imágenes nítidas y realistas que cobran vida gracias a una razón de contraste de 4.000:1 y un brillo de 250 cd/m², ideal para sesiones largas tanto de día como de noche. Pensado específicamente para gaming, su velocidad de refresco de 100 Hz combinada con un tiempo de respuesta de 1 ms minimiza el desenfoque y el input lag, permitiéndote reaccionar con precisión en cada partida y disfrutar de movimientos fluidos y sin cortes.
Su diseño despojado refuerza su carácter profesional: no integra altavoces ni cámara ni pantalla táctil, lo que favorece una experiencia más inmersiva y te permite elegir tus periféricos preferidos (auriculares, micrófono o webcam externa). Tampoco cuenta con ajustes de altura ni conectividad inalámbrica como WiFi o Bluetooth, una decisión que subraya su enfoque en rendimiento visual y fiabilidad en entornos donde prima la estabilidad y la eficiencia. Si buscas un monitor nuevo, compacto y pensado para jugar con máxima respuesta y nitidez, este modelo negro es una apuesta segura.